Pues te encomendará a sus ángeles para que te guarden en todos tus caminos y ellos te levantarán en sus palmas para que tus pies no tropiecen con las piedras. Salmos 91: 11, 12





¿Quiénes son los Ángeles?

¿Qué es un Ángel?

Adriana Fernández y Vanesa Fernández: "Los Ángeles que nos Cuidan", Ediciones Mystice, Buenos Aires, 2008.

La palabra ángel proviene del latín angelus y este del griego angelos, que significa "mensajero". Los ángeles son seres espirituales puros, también llamados "seres de luz", que tienen como función principal ser mensajeros de Dios. Esta definición es compartida por la religión cristiana, por la musulmana y por el judaísmo. Las tres también validan la teoría de la diversión del cosmos en cielo, tierra e infierno. Los habitantes de estas tres esferas son, respectivamente, los ángeles, los humanos y los demonios.

Un Poco de Historia
Desde la antigüedad, la mayoría de las religiones y culturas reconoce la existencia de los ángeles. Para la tradición cristiana, un ángel es un espíritu celeste creado por Dios para servirle y ser su mensajero. Le pertenecen porque fueron creados por y para Él; son sus más fieles servidores y llevan su mensaje a los humanos para guiarlos en la verdad.
Como ya mencionamos, los ángeles son seres espirituales, es decir, no corporales. Por lo tanto, de naturaleza inmortal. Estos seres son perfectos, poderosos, sumamente bellos y libres de todas las limitaciones humanas. Además, poseen una gran inteligencia y voluntad.
Los ángeles están organizados en órdenes y grados, en relación a su nivel de perfección y a las tareas que Dios les asigna. Algunos autores dividen a los ángeles en los "Asistentes al Trono Divnio" y los "Mensajeros de Dios". Los primeros son aquellos de grados más altos, es decir, de mayor perfección y poder. Los segundos son los que cumplen las tareas que Dios les asigna, están e mayor contacto con el hombre.

La Importancia de los Ángeles
La sociedad actual, tan materialista y tecnificada, necesita recuperar ciertas creencias que se fueron olvidando. Los milagros y los ángeles existen y nos rodean aunque algunas personas los nieguen y otras los hayan relegado a un segundo plano. El Bien y el Mal existen y de eso estamos seguros, nadie lo niega ni puede ocultarlo. Por lo tanto, los ángeles y los demonios conviven con los humanos, forman parte de nuestra sociedad y del mundo. Es nuestro deber destacar y fortalecer la presencia del Bien, representada en los ángeles, para luchar contra el dominio del Mal. En cada persona convien el Bien y el Mal, lo angélico y lo demoníaco. Dios nos enfrenta a estas dualidades para ponernos a prueba, para que defendamos la idea del Bien y la fortaleza de nuestro espíritu. El demonio, son sus tentaciones y trampas, también está dentro nuestro y nos muestra nuestras debilidades. Es por eso que Dios creó a los ángeles y les encomendó la tarea de ser sus mensajeros y agentes. Ellos nos proveen de la fuerza necesaria para reistir a la tentación y poder discernir entre lo bueno y lo malo. Los humanos tenemos la libertad de elección, por tal motivo, esta en nosotros superarnos, reforzar nuestras buenas actitudes y apreciar a los ángeles como ellos tanto lo merecen.

El Origen de los Ángeles
La religión judia nos habla de "una corte celestial" que estaba constituida por seres espirituales que servían a Dios. Es así como los ángeles pasaron a formar parte del "Bien" y se les atribuyó el rol de intermediarios entre la divinidad y los mortales.
A lo largo de los siglos, las características de los ángeles fueron evolucionando y modificándose. En un principio, se los representaba como figuras humanas de sexo masculino. Luego, se fueron tornando cada vez más espirituales y se les asignaron funciones más específicas.
La religión cristiana se basa en la tradición judía para referirse a los ángeles. Pro lo tanto, se desprende que los considera seres espirituales creados por Dios para su servicio y funcionan como mensajeros entre él y los hombres.
El catolicismo, a diferencia de otras religiones, cuenta con un importante registro de cómo se ha representado a los ángeles desde la antigüedad hasta nuestros días. En la mayoría de los casos, se los simboliza como niños, jóvenes masculinos o seres asexuados.
Según explican los teólogos de la Edad MEdia, los ángeles están organizados en los denominados "Coros Angelicales". La clasificación más importante fue creada por Dionisio Aeropagita. Según la doctrina de dicho teólogo, los ángeles se dividen en tres coros, cada uno de ellos tiene sus particularidades. El primer coro está constituido por los serafines, los querubines y los tronos. El segundo está compuesto por dominaciones, virtudes y potestades. El tercer coro lo componen los principados, los arcángeles y los ángeles.
Los ángeles están organizados de acuerdo a una determinada jerarquía, los serafines ocupan el lugar más alto y son quienes rodean el trono de Dios. Los querubines representan la sabiduría divina y los tronos, la justicia divina. Los ángeles del segundo coro están estrechamente relacionados con los elementos naturales y con los cuerpos celestes. Son los responsables de conservar la armonía en la naturaleza. Por último, el tercer grupo es el que está más estrechamente vinculado con los seres humanos. Los principados se ocupan de proteger a las naciones, los arcángeles son los mensajeros de Dios y los ángeles tienen a su cargo la protección de los hombres.

La Creación
Los ángeles fueron creados por Dios para servirle, como así también, para ser intermediarios y mensajeros entre la divinidad y la humanidad. Son espíritus celestes que tienen como función principal realizar las misiones especiales que Dios les asigna.
Los ángeles no fueron creados en forma aislada, muy por el contrario, siempre tuvieron estrecha relación con los otros seres y con el universo en general. Dios creó al mundo y lo habitó con criaturas espirituales, corpóreas y mixtas. Los ángeles constituen el grado más alto entre los seres espirituales. Debido a la pureza que los caracteriza, son considerados la mejor vía para conocer a Dios y mantener un contacto fluido con él.
Los ángeles fueron creados perfectos, es decir, no tiene posibilidad alguna de equivocarse o arrepentirse. En una sola oportunidad, Dios puso a los ángeles ante una prueba moral y espiritual. Un tercio del total de ellos falló ese desafío, fueron echados del Cielo y se transformaron en "ángeles caídos". Los ángeles que lograron superar la prueba, se organizaron jerárquicamente para servir a la divinidad y ser sus mensajeros.

¿Cuál es la Misión de los Ángeles?
La misión más importante de los ángeles es ser el nexo entre Dios y el hombre, por eso es que también se los denomina "mediadores". Sirven a la divinidad y son sus mensajeros. Pero también cumplen con una serie de funciones específicas. Por ejemplo, en relación al hombre, los ángeles se ocupan de acompañarlo y protegerlo durante toda su vida y después de la muerte. Los ángeles incitan o sugieren al hombre a vivir en el Bien y lo rodean de fuerzas espirtuales positivas para que pueda defenderse de las energías demoníacas. Le enseñan a manejarse con la verdad, a ser generoso y bondadoso con los demás. Estos seres espirituales registran las acciones de cada persona en una lista que le será mostrada el día del juicio. En ese momento, los ángeles encargados de la persona darán testimonio de todo lo bueno o malo que haya realizado en su vida.
La función espiritual de los ángeles incluye: llevar el trono de Dios, alabarlo y someterse a él, como así también, presentarle las peticiones u oraciones de los hombres. Asimismo, Dios les asignó el cuidado de cada nación y de las iglesias. San Mateo dice que los ángeles contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos".
Por último, los ángeles tienen la tarea de organizar los fenómenos naturales, es decir, trabajar constantemente para lograr cierta armonía en la naturaleza.
En el caso particular de los ángeles custodios, su función es proteger y velar por cada uno de los hombres. Están a su lado para brindarle protección ante los peligros que lo rodean. También lo guían para que no caiga en la tentación y el pecado. Es nuestro deber agradecer a los ángeles de la guarda su permanete compañía y su amor incondicional.